Explorando la semana 22 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
2 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu bebé esta semana se ve como un recién nacido, pero en miniatura. Sus labios, párpados y cejas ya están más definidos. Sus ojos ya se han formado, pero los iris todavía no tienen color.
Dentro de las encías se están empezando a formar los dientes. Su primer dientecito no asomará hasta que no tenga entre 4 y 7 meses, ¡a menos que sea uno de esos casos excepcionales de bebés que nacen con dientes!
Ya está todo formadito, mide 27.5 centímetros (10.9 pulgadas) o el equivalente a un pepino. ¡Y pesa casi medio kilo! (cerca de 1 libra).
La piel todavía se ve arrugada, pero a medida que vaya aumentando de peso las arrugas desaparecerán.
Ahora se le puede ver un vellito muy fino que le recubre la piel, llamado lanugo.
Dentro de su abdomen, su páncreas, que es esencial para la producción de hormonas muy importantes, se va formando poco a poco.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Para estas fechas quizás hayas notado que te han aparecido algunas estrías en la piel. Esto ocurre porque tu piel se está estirando para acomodar el crecimiento del bebé.
Aproximadamente la mitad de las mujeres embarazadas tienen estrías. Éstas son unas líneas en la piel que tienen diferente textura y pueden ser desde rosadas a marrones, dependiendo del color de tu piel.
Durante el embarazo se van haciendo más evidentes a medida que pasan los meses. Pueden aparecer en la barriga, nalgas, muslos, caderas y pechos.
Otra cosa que ocurre durante el embarazo es que el ombligo de la embarazada suele salirse hacia afuera. No te preocupes porque esto es sólo temporal y después del parto volverá a su forma normal.
Otro cambio que puedes notar en la piel durante estos meses son unas venitas rojas en la superficie cutánea, con pequeñas ramificaciones.
Se llaman arañas vasculares y pueden salir en la cara, el cuello, la parte de arriba del pecho y los brazos. Se deben a los altos niveles de estrógeno y suelen desaparecer después del parto.
Explorando la semana 36 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
25 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.
En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.
Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.
El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.
Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).
¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.
Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.
Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.
Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.
También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.