Estado: Creciendo

Juan Diego

Explorando la semana 37 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

2 días

Semana 37 93%
Tamaño del Bebé
Semana 37

ACELGA

48.60 cm 2850.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Ya se acerca tu fecha de parto, pero los doctores no consideran que un embarazo ha llegado “a término” hasta las 39 semanas.

Tu bebé ahora mide entre 48 y 51 centímetros (19 a 20 pulgadas), desde la cabeza hasta los talones. Más o menos la longitud de un manojo de acelgas. Ya pesa unos 3 kilos (más de 6 libras).

Durante las dos próximas semanas, el cerebro y los pulmones de tu bebé seguirán madurando. Por eso, si te van a programar una cesárea, tu doctor no lo hará hasta la semana 39 (en Estados Unidos) a no ser que haya una razón médica para programarla antes.

Por ejemplo, si tienes síntomas de preeclampsia, quizás tu doctor te recomiende inducir el parto esta semana.

Muchos bebés tienen la cabecita toda recubierta de cabello al momento de nacer. ¡Algunos de ellos lucen una auténtica melenita!

No te sorprendas si el color del cabello del bebé no es el mismo que el tuyo. Las parejas que tienen el cabello oscuro a veces se quedan boquiabiertas al ver que su bebé nace rubio o pelirrojo, y las parejas de cabello claro también pueden llevarse la sorpresa de que su recién nacido tenga el cabello negro.

Claro que también hay bebés que nacen calvitos o con una pelusita parecida a la del durazno (melocotón).

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Esta semana quizás te sientas bastante incómoda y no puedas dormir bien por la noche. Según las investigaciones realizadas, durante el tercer trimestre es cuando peor se duerme.

En esta etapa también puedes sentir muchas más contracciones Braxton Hicks y, además, éstas pueden durar más o ser más incómodas.

Algunas veces, cuando comienzan a ser muy seguidas, podrías creer que el parto ya ha empezado. Quizás también sientas que tienes más flujo vaginal que antes.

Si ves que tiene huellas de sangre o es rosado y mucoso puede que estés expulsando el tapón mucoso que sella el útero, y esto significa que ¡probablemente el parto esté muy cerca!

Si tienes algún otro tipo de pérdidas o una hemorragia vaginal, llama a tu doctor inmediatamente.

¿Tus síntomas son diferentes a éstos? Aquí encontrarás información sobre otros síntomas del embarazo.

En el último mes de embarazo hay más posibilidad de desarrollar una enfermedad seria que se llama preeclampsia.

Ésta es la razón por la que tu doctor quiere verte ahora con más frecuencia. Tu médico comprobará la presión de tu sangre para asegurarse de que no sea alta, que no haya exceso de proteína en tu orina, y que tus manos y tu cara no estén excesivamente hinchadas, ya que estos son los tres síntomas clave de la preeclampsia.

Tu doctor también querrá asegurarse de que tu bebé esté bien. La placenta se deteriora a medida que transcurre el embarazo y, generalmente, a las 42 semanas ya no alimenta a tu bebé con glucosa ni elimina sus desechos correctamente.

Si tu doctor piensa que hay algún riesgo para tu bebé, puede que recomiende inducir el parto, pero a diferencia de lo que sucedía antes, tu embarazo no se considera un embarazo a término hasta la semana 39 porque los pulmones y el cerebro continúan desarrollándose de forma importante, así que a menos que sea por necesidad médica, es mejor no adelantar la fecha de nacimiento

Estado: Creciendo

Jeronimo

Explorando la semana 36 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

25 días

Semana 36 90%
Tamaño del Bebé
Semana 36

COL ROMANA

47.40 cm 2600.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.

Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.

Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.

Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.

Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!

Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.

Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.

En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.

Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.

El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.

Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).

¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.

También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.

Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.

Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.

Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.

También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.