Explorando la semana 4 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
1 días
Un consejo especial para esta etapa
Se forman las capas que darán lugar a los órganos y la placenta.
¿Te has hecho ya una prueba de embarazo? Puede que sospeches que algo "diferente" está ocurriendo dentro de ti; algunas mujeres pueden intuir que han quedado embarazadas.
O quizás creas que, por las fechas en las que hiciste el amor con tu pareja, hay muchas posibilidades de que estés esperando un bebé.
En cualquier caso, al final de esta semana ya podrás confirmarlo con una prueba de embarazo.
Aunque todavía no sepas con seguridad que estás embarazada, ésta es la cuarta semana de tu embarazo porque se empieza a contar desde el primer día de tu último periodo menstrual.
El bebé es apenas una bolita microscópica que se llama "embrión", y la verdad es que todavía no se parece mucho a un bebé. Tiene el tamaño de una semilla de amapola.
En estos días está acomodándose en el útero. Desde ahora hasta la semana 10, los órganos de tu bebé están empezando a desarrollarse, y algunos incluso empezarán a funcionar.
Por eso este es el momento en que está más vulnerable a cualquier cosa que afecte su desarrollo.
También está creciendo la placenta, por donde el bebé recibirá el oxígeno y los alimentos (en forma de nutrientes) que entren en tu sangre.
Al final de esta semana, la placenta comenzará a funcionar.
Esta semana está creciendo el saco amniótico, la bolsa en la que el bebé estará flotando en líquido amniótico durante todo el embarazo.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Falta del periodo menstrual. Posible fatiga temprana.
Explorando la semana 36 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
24 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.
En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.
Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.
El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.
Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).
¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.
Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.
Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.
Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.
También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.