Explorando la semana 23 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
116 días
Un consejo especial para esta etapa
Tu bebito ahora mide alrededor de 28 centímetros (11 pulgadas). Ya pesa más de medio kilo (más de 1 libra), el equivalente a un mango grande.
En esta semana seguramente él ya podrá sentir tus movimientos. ¡Sí, los tuyos! Seguro que le encanta si pones música y das unos pasitos de salsa o de cumbia.
En esta etapa los bebés tienen un color sonrosado, sin importar cual sea el color de su piel en el futuro, y están bastante arrugaditos.
La piel de tu hijito es todavía tan fina que las venas se le transparentan y le dan ese tono rosado. El verdadero tono de su piel se asentará a lo largo de su primer año de vida.
Las venas que tiene en sus pulmones y que le ayudarán a respirar se están desarrollando, aunque todavía faltan unos meses para que los pulmones estén completamente formados.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Hinchazón leve en tobillos al final del día.
Si has sufrido de dolores de cabeza durante el primer trimestre, puede que ahora ya no tengas tantos.
Y es que muchas mujeres tienen dolores de cabeza a principios del embarazo debido a los cambios hormonales, los cambios en la circulación sanguínea y a la congestión nasal.
También puedes haber notado una ligera hinchazón en algún momento del embarazo, especialmente en los tobillos y los pies.
Esto se llama "edema" y se debe a que los cambios en la química de la sangre hacen que el fluido se retenga en los tejidos.
Además el útero, que cada día es más grande, presiona las venas que devuelven la sangre desde la parte inferior del cuerpo hacia el corazón. Como resultado, la circulación en las piernas es más lenta.
El edema generalmente empeora al final del día y durante el verano. No obstante, cuando tu bebito nazca, eliminarás todo este exceso de líquido. Por eso es normal orinar más los días después del parto, así como sudar mucho.
Explorando la semana 15 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
139 días
Un consejo especial para esta etapa
Los ojos son sensibles a la luz aunque estén cerrados.
Esta semana ya tiene el tamaño de una manzana y mide unos 10 centímetros (alrededor de 4 pulgadas) y si lo tomaras entre tus manos, notarías que ya incluso pesa un poquito.
Sus brazos y piernas han crecido más, y puede mover las articulaciones. Por el momento tiene todavía los ojitos cerrados, pero puede notar la claridad.
De hecho, si te pusieras una linterna sobre el vientre, el bebé se apartaría.
Otra cosa que tu bebé está desarrollando ahora es el sentido del gusto. Hay estudios que muestran que los sabores de los alimentos que comen las mujeres embarazadas acaban en el líquido amniótico.
Hay incluso un estudio del Centro Monell de los Sentidos Químicos en Filadelfia, que afirma que los bebés pueden saborear lo que la mamá acaba de comer.
También se halló que si comes alimentos sanos durante el embarazo, al bebé pueden empezar a gustarle esos sabores. Así que, ¡nunca es demasiado pronto para enseñar a tu bebé a comer bien!.
Si tienes una cita para hacerte un ultrasonido en las próximas semanas (generalmente se hace una ecografía entre las semanas 16 y 20), ¡puede que ya te digan si esperas un niño o una niña!
Pero no te desanimes si no te lo pueden decir todavía. Para poder ver con claridad si es un bebito o una bebita, el bebé tiene que estar en una posición en la que se le puedan ver los genitales.
Si resulta que está todo acurrucado o está de espaldas, por el momento el sexo de tu bebé seguirá siendo un misterio. Entre tanto, puedes probar nuestra calculadora para adivinar el sexo del bebé.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Probablemente hayas aumentado unas 5 libras (alrededor de dos kilos y pico). Si es un poquito más o un poquito menos, no debes preocuparte demasiado, porque cada mujer aumenta de peso a un ritmo diferente.
Pero si sientes que te estás resistiendo a comer o que haces excesivo ejercicio porque te asusta engordar, podrías estar mostrando síntomas de un grave trastorno alimenticio, conocido como pregorexia del embarazo. Lee más sobre este trastorno.
Aunque ahora te sientas mejor en general, es posible que todavía aparezcan algunas molestias, como por ejemplo, tener la nariz tapada.
El aumento de los estrógenos hace que las membranas mucosas (el tejido que tiene la nariz por dentro), se inflame y por eso puedes producir más mucosidad.
Esta molestia es tan común que los médicos hasta le han puesto un nombre: rinitis del embarazo.
Además, a algunas mujeres embarazadas les sangra la nariz de vez en cuando, como resultado del aumento en el volumen de la sangre y la expansión de las venitas internas de la nariz.