Explorando la semana 39 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
2 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé está listo para llegar al mundo! Ahora sigue y sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer.
Es muy probable que pese unos 3.2 kilos (más de 7 libras) y mida unos 51 centímetros (20 pulgadas), el equivalente a una sandía pequeña. Los varones tienden a ser un poco más gorditos que las hembras.
Sus órganos están completamente desarrollados y, a medida que ha ido aumentando de peso, todas las arruguitas y pliegues que tenía en la piel han ido desapareciendo.
A pesar de que está ya muy apretadito en tu vientre, se mantendrá activo hasta la hora del parto. Si notas que disminuye su actividad, llama a tu doctor porque esto podría indicar que hay un problema.
Lo que está pasando con tu cuerpo
En cada visita, tu doctor te hará un examen abdominal para saber cuál es el crecimiento y la posición del bebé.
Quizás también quiera hacerte un examen interno para saber si el cuello uterino ha empezado a afinarse (hacerse más delgado) o a dilatarse (abrirse).
Si pasa la semana y el bebé todavía no quiere salir, ¡no te desesperes! Solamente un 5 por ciento de los bebés nacen en la fecha prevista.
Si te pasas de la fecha prevista para el parto, el médico te hará una serie de pruebas fetales después de las 40 semanas para comprobar que es seguro continuar el embarazo.
La prueba que se usa más a menudo es un ultrasonido. Si el parto no comienza por sí solo, el médico lo inducirá cuando hayas sobrepasado entre una y dos semanas la fecha prevista.
Quizás hayas visto en algunas series de televisión que las mujeres rompen aguas (la fuente o bolsa) de manera muy espectacular, en medio de un lugar lleno de gente, y que inmediatamente se ponen de parto.
Pero no debes preocuparte, porque este tipo de escenas no son nada comunes. Tan sólo en un 15 por ciento de los casos, el saco amniótico se rompe justo antes de empezar el parto.
De todas formas, si rompes aguas llama a tu doctor lo antes posible y estáte tranquila, porque todavía pueden pasar horas hasta que sientas la primera contracción.
También debes llamar al médico si sientes que el bebé ya no se está moviendo como antes, sin importar que hayas roto aguas como o no.
En cualquier caso, hay signos más comunes de que el parto va a empezar. Por ejemplo, sentir un flujo mucoso al ir al baño o verlo en tu ropa interior.
Esta mucosidad forma un tapón que sella el cuello del útero durante el embarazo para proteger a tu bebé de infecciones. Es posible que tenga un poco de sangre de color marrón, rosado o rojo.
Si tienes pérdidas de sangre que manchan un poco tu ropa interior, o una hemorragia vaginal, en vez de este flujo mucoso con pequeños restos de sangre en él, debes llamar a tu doctor de inmediato.
El parto generalmente empieza uno o dos días después de haber visto el tapón mucoso. Otra señal de que el parto ha comenzado es tener contracciones regulares, que cada vez vienen a intervalos más cortos.
Tu doctor te dirá cuándo debes llamarlo, pero probablemente será cuando las contracciones se prolonguen por espacio de un minuto, cada cinco minutos, durante una hora.
El intervalo entre contracciones se mide desde el principio de una hasta el principio de la otra.
Explorando la semana 20 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
25 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Felicidades, ya estás a mitad del embarazo y tu bebé está bien grandecito! Mide unos 25.4 centímetros (10 pulgadas).
Es tan largo como un plátano (banana). ¡Pero no te asustes! No es que en la última semana haya crecido 10 centímetros, es que ahora se mide desde su cabecita, hasta los deditos de los pies.
En las anteriores semanas se medía desde su cabeza hasta la colita. Esto es porque antes tenía las piernas muy pegadas al cuerpo y era difícil medirlo desde la cabeza a los pies.
Tu bebé está ahora recubierto de una sustancia blanca y un poco grasa que se llama "vernix caseosa".
Esta sustancia protege su piel mientras esté flotando en el líquido amniótico. Además, ayuda a que el bebé pase con más facilidad por el canal vaginal durante el nacimiento.
Ahora traga más líquido amniótico cada día, y eso es muy bueno para su sistema digestivo porque tragar le ayuda a practicar para cuando coma de verdad.
En estas semanas también está produciendo en su pancita una sustancia que se llama meconio.
El meconio es negro, o verde muy oscuro, es muy pegajoso y está hecho de todas las células muertas, secreciones del estómago y líquido amniótico.
El meconio se acumula en los intestinos y... ¡aparecerá en el primer pañal que tengas que cambiar!
Lo que está pasando con tu cuerpo
La parte superior de tu útero ha llegado ya a la altura de tu ombligo, y es muy probable que hayas aumentado alrededor de 4.5 kilos (10 libras).
A partir de ahora lo normal es que aumentes más o menos medio kilo (una libra) a la semana, aunque si comenzaste el embarazo con exceso de peso puede que hayas ganado menos, y si estabas más delgada tendrás que aumentar.
Es importante tomar suficiente hierro durante el embarazo porque ayuda a fabricar glóbulos rojos, que distribuyen el oxígeno en el cuerpo.
Cuando estás embarazada necesitas más hierro para que el bebé crezca y porque tienes más sangre circulando por el cuerpo.
Los alimentos ricos en hierro incluyen carnes rojas magras, aves, pescado, lentejas y otras legumbres, espinacas y cereales fortificados con hierro.
¿Tienes las encías muy sensibles o te sangran? Las encías sensibles son una molestia común durante el embarazo.
El aumento en los niveles de progesterona y de estrógeno en estos meses, así como los cambios en los vasos sanguíneos, hacen que las encías reaccionen de forma diferente a las bacterias que están en la placa que se pega a los dientes.
El resultado es que se inflaman y pueden sangrar cuando usas seda dental o cuando te cepillas los dientes.
Esta inflamación se conoce como "gingivitis del embarazo" y afecta más o menos a la mitad de las mujeres embarazadas.
Por eso ahora es más importante que nunca mantener una buena higiene dental.