Estado: Creciendo

Juan Diego

Explorando la semana 23 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

116 días

Semana 23 57%
Tamaño del Bebé
Semana 23

MANGO

28.90 cm 500.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Tu bebito ahora mide alrededor de 28 centímetros (11 pulgadas). Ya pesa más de medio kilo (más de 1 libra), el equivalente a un mango grande.

En esta semana seguramente él ya podrá sentir tus movimientos. ¡Sí, los tuyos! Seguro que le encanta si pones música y das unos pasitos de salsa o de cumbia.

En esta etapa los bebés tienen un color sonrosado, sin importar cual sea el color de su piel en el futuro, y están bastante arrugaditos.

La piel de tu hijito es todavía tan fina que las venas se le transparentan y le dan ese tono rosado. El verdadero tono de su piel se asentará a lo largo de su primer año de vida.

Las venas que tiene en sus pulmones y que le ayudarán a respirar se están desarrollando, aunque todavía faltan unos meses para que los pulmones estén completamente formados.

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Hinchazón leve en tobillos al final del día.

Si has sufrido de dolores de cabeza durante el primer trimestre, puede que ahora ya no tengas tantos.

Y es que muchas mujeres tienen dolores de cabeza a principios del embarazo debido a los cambios hormonales, los cambios en la circulación sanguínea y a la congestión nasal.

También puedes haber notado una ligera hinchazón en algún momento del embarazo, especialmente en los tobillos y los pies.

Esto se llama "edema" y se debe a que los cambios en la química de la sangre hacen que el fluido se retenga en los tejidos.

Además el útero, que cada día es más grande, presiona las venas que devuelven la sangre desde la parte inferior del cuerpo hacia el corazón. Como resultado, la circulación en las piernas es más lenta.

El edema generalmente empeora al final del día y durante el verano. No obstante, cuando tu bebito nazca, eliminarás todo este exceso de líquido. Por eso es normal orinar más los días después del parto, así como sudar mucho.

Estado: Creciendo

Jeronimo

Explorando la semana 24 de nuestro camino

Cuenta Regresiva

139 días

Semana 24 60%
Tamaño del Bebé
Semana 24

MAZORCA

30.00 cm 600.00 g

Tip de la Semana

Un consejo especial para esta etapa

Se desarrollan los alvéolos pulmonares.

¡Tu bebé no para de crecer! Desde la semana pasada ha aumentado alrededor de 113 gramos (un cuarto de libra).

Mide ya casi 30.5 centímetros (1 pie de largo) o el equivalente a una mazorca de maíz y está engordando de manera proporcionada.

En estas semanas en las que ya tiene todo formado, tu bebé está "perfeccionando" sus órganos como por ejemplo, el cerebro o los pulmones.

Además, cada día puede escuchar más cosas. Quizás te des cuenta de que se asusta si escucha un ruido muy fuerte porque hace un movimiento brusco, aunque probablemente se está acostumbrando a los ruidos de todos los días, como el sonido de la aspiradora o el de algún perro ladrando.

Después de que un bebé nace, los padres se suelen sorprender de lo poco que le afectan estos ruidos, pero si lo piensas... ¡ha pasado meses escuchándolos!

Cambios de mamá

Lo que está pasando con tu cuerpo

Pico de glucosa: se suele realizar el Test de O'Sullivan.

a parte superior del útero está ahora unos 2.5 centímetros (1 pulgada) por encima del ombligo, y tiene el tamaño de un balón de fútbol.

Como la piel de tu pecho y de tu abdomen se está estirando, es normal que sientas cierta comezón (picor).

Si notas que tu piel está seca, usar una crema hidratante te ayudará. Si tu comezón es excesiva, consulta con tu doctor, ya que podría indicar un problema.

También puedes sentir irritación y sequedad en los ojos. Se trata de un síntoma bastante común durante el embarazo. Para aliviarlo puedes usar un colirio de lágrimas artificiales.

En esta etapa de tu gestación podrías sentir igualmente que los zapatos te aprietan.

Esto no se debe solomente a la hinchazón normal que están experimentando tus manos y pies, sino a que las hormonas del embarazo relajan los ligamentos del cuerpo, haciendo que los huesos de los pies se separen.

La diabetes gestacional se da porque las hormonas del embarazo están impidiendo que tu insulina funcione de forma normal.

La insulina es una sustancia que segrega el páncreas y que hace que lo que tú comes pueda entrar dentro de tus células y alimentarlas. Es como una llave para permitir que las células se alimenten de glucosa, que es en lo que se convierten los alimentos después de la digestión. 

Si la glucosa (que también se llama azúcar) no puede entrar dentro de las células, se queda en la sangre, atraviesa la placenta y llega a tu bebé.

Tener tanto azúcar en la sangre es algo así como si estuvieras alimentando a tu bebé todos los días con dulces y golosinas.

Esto hace que tu hijito engorde más de lo normal, lo cual aumenta las posibilidades de que el parto vaginal sea más difícil o bien sea necesaria una cesárea.

Además, el bebé tiene que segregar más insulina para poder procesar todo ese azúcar que está recibiendo.

Al nacer, tiene los niveles de insulina muy altos, pero ya no le está llegando ese suministro de azúcar por medio de tu placenta y, por eso, su azúcar en la sangre puede bajar mucho y quizás necesite atención médica.

Generalmente la diabetes del embarazo se controla a través de la dieta y, después del parto, los niveles de azúcar en la sangre regresan a la normalidad en la mayoría de las mujeres.

Las mujeres que han tenido diabetes del embarazo tienen más posibilidades de desarrollar diabetes en el futuro.

Por eso, si te diagnostican diabetes gestacional, es importante que te controles todos los años para saber si tu nivel de azúcar está bien.

Continuar con la alimentación sana que has aprendido durante el embarazo te resultará muy beneficioso porque puede evitar que desarrolles la diabetes más adelante.