Explorando la semana 25 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
105 días
Un consejo especial para esta etapa
Desde la cabecita hasta los pies, tu bebé mide ahora unos 34 centímetros (alrededor de 13.5 pulgadas). Pesa unos 680 gramos (1.5 libras) o el equivalente a un nabo mediano (nabicol).
Aunque no te parezca mucho peso, su cuerpo se ve ya más llenito, en vez de delgado y largo.
A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas.Cada día se parece más al recién nacido que conocerás en unas semanas.
Su cabello ya tiene color y textura, aunque una vez que haya nacido, podría cambiar.
Por ejemplo, los bebés que nacen pelirrojos pueden ponerse rubios, los que tienen pelo oscuro pueden tener luego mechas de un color más clarito y, a menudo, los rubios se convierten en morenos.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Aumenta la fibra en tu dieta (frutas, cereales integrales).
Tu bebé no es el único que tiene más cabello. Es posible que tu pelo se vea ahora más abundante y sedoso que nunca.
No es que te esté creciendo más, sino que se te cae menos. También puede que notes un vello corporal más denso y de color más oscuro, e incluso observes que tienes vello en la barbilla, el labio superior, la mandíbula, los pómulos, los pechos o hasta en el vientre.
Esto se debe al incremento de las hormonas sexuales que se conocen como andrógenos. Todo regresará a la normalidad en las semanas posteriores a que nazca el bebé.
Cuando te hagan la prueba de tolerancia a la glucosa entre las 24 y las 28 semanas, tu doctor querrá tomar un poco más de sangre para analizarla y comprobar que no tienes anemia.
Aunque el volumen de la sangre aumenta mucho durante el embarazo, la cantidad de glóbulos rojos disminuye, y a veces se produce un tipo de anemia llamada anemia fisiológica, bastante común en el segundo y el tercer trimestre del embarazo.
Si los análisis de sangre muestran que tienes anemia, el doctor probablemente te recomendará que tomes un suplemento de hierro.
Hacer ejercicio sigue siendo seguro, pero presta mucha atención a las señales que te da tu cuerpo: no hagas ejercicio si te sientes muy cansada y detente si sientes cualquier dolor o estás fatigada, mareada o sin aliento.
No pases demasiado tiempo recostada sobre tu espalda, ni hagas ejercicios en los que puedas perder el equilibrio.
Asegúrate de beber mucha agua y dejar tiempo para hacer un calentamiento y para un periodo de enfriamiento.
Explorando la semana 36 de nuestro camino
Cuenta Regresiva
128 días
Un consejo especial para esta etapa
¡Tu bebé sigue subiendo de peso! Cada día aumenta casi 30 gramos (una onza más). Ahora pesa alrededor de 2.7 kilos (casi 6 libras). Mide un poco menos de 47.5 centímetros (19 pulgadas), más o menos el tamaño de una lechuga romana.
Poco a poco comienza a perder el vellito que cubría su cuerpo las semanas anteriores, así como la sustancia cremosa (vernix caseosa) que ha recubierto su piel durante todo el tiempo que ha estado flotando en el líquido amniótico.
Junto con el líquido amniótico que traga, el bebé también traga la vernix caseosa y el vello que pierde, además de otras secreciones.
Toda esa mezcla, que tiene un color negro o verde muy oscuro y se llama meconio, formará su primera evacuación.
Por eso, ¡no te asustes cuando le cambies los primeros pañales y los encuentres todos negros!
Lo más probable es que esté ya situado en posición para nacer, con la cabecita hacia abajo.
Si para la semana siguiente no está en posición, quizá tu doctor sugiera una "versión cefálica exterior", que en lenguaje médico significa que el doctor tratará de girar a tu bebé para que esté en la posición ideal para el nacimiento, empujándolo con una mano desde la parte exterior de tu vientre.
Lo que está pasando con tu cuerpo
Ahora que el bebé continúa creciendo y presionando tus órganos internos, podrías sentir que ya no tienes tanta hambre como tenías hace unas semanas.
En este periodo te resultará más fácil digerir comidas pequeñas y frecuentes. Si el bebé empieza a encajarse en la pelvis, puede que tengas menos acidez y menos sensación de ahogo.
Este descenso del bebé en la pelvis se llama encajamiento y lo más común es que ocurra antes del parto, si éste es tu primer bebé.
El encajamiento puede incrementar la presión en la parte baja del vientre y hacer que caminar te resulte incómodo.
Algunas mujeres dicen que sienten como si llevaran una bola de boliche o bolos entre las piernas, o como si el bebé se fuera a salir (no te preocupes, ¡no se va a caer!).
¿Estás despistada? Olvidarte de las cosas es normal durante el último trimestre. Puedes sentirte abrumada o simplemente distraída por los grandes cambios que está a punto de experimentar tu vida, además de cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
También es posible que sientas que las contracciones de Braxton Hicks son ahora un poco más frecuentes.
Este es un buen momento para preguntarle a tu médico cuándo y a dónde lo tienes que llamar cuando creas que tu parto ha empezado.
Por regla general, debes llamarlo si tienes contracciones regulares cada cinco minutos, durante una hora.
Si tienes señales de parto esta semana, llámalo de inmediato, porque el bebé se considera prematuro hasta la semana 37.
También debes llamarlo enseguida si rompes aguas (rompes la fuente o bolsa), si piensas que te está goteando un poco de líquido amniótico, si notas que el bebé ya no está tan activo o si tienes hemorragia vaginal, fiebre, dolores de cabeza muy fuertes, dolor abdominal o cambios en la visión.